Defensor del Pueblo · Expediente n.º 26037767

Queja sobre la discriminación de las personas adoptadas y los «bebés robados» respecto de su filiación e identidad de origen

El número inicial de esta queja fue 26097224. Actualmente se tramita como expediente n.º 26037767, que es la referencia que debes utilizar para adherirte.

La queja reclama autonomía para las personas adoptadas adultas: poder conservar su adopción, hacer efectivos los derechos de su filiación por naturaleza y su identidad de origen, o poner fin a la adopción si así lo deciden.

La vida después de la infancia

¿Qué problema hay?

Un niño que necesita cuidados ya tiene una historia, una madre, un padre y una genealogía. Darle una familia que lo cuide no hace desaparecer de quién procede. Sin embargo, la adopción extingue, como regla general, sus vínculos jurídicos con la familia de origen: cambia quiénes son sus padres ante la ley, sus apellidos y los derechos que tiene como hijo.

Cuando ese niño se hace adulto, conocer sus orígenes no basta para recuperar lo perdido. Incluso si un juez reconoce su filiación por naturaleza, sus derechos pueden seguir limitados por haber sido adoptado. Y, aunque ya pueda decidir sobre su vida, la ley no le permite poner fin a su adopción por su propia voluntad.

La queja, presentada por Olmo Gómez Aldaz y tramitada como expediente n.º 26037767, pide cambiar esa situación. Haber necesitado protección durante la infancia no debería significar perder derechos de origen ni quedar obligado de por vida a una relación adoptiva.

Una injusticia especialmente grave

¿Y si esa persona fue un bebé robado?

Ni siquiera una víctima de robo de bebés que fue adoptada puede abandonar su adopción por su propia decisión. El Estado puede reconocer que fue sustraída y adoptada sin el consentimiento de sus padres y, al mismo tiempo, mantenerla vinculada a la adopción que dio forma legal a aquella sustracción.

Intentar demostrar, décadas después, que la adopción fue inválida no equivale a tener derecho a decidir ahora. La queja reclama esa autonomía para todas las personas adoptadas adultas, también cuando su adopción fue legal.

Una contradicción real

Olmo Gómez Aldaz ha recuperado judicialmente su filiación por naturaleza y su identidad de origen. El Estado lo ha reconocido como víctima de sustracción y adopción sin consentimiento. Sin embargo, su adopción sigue vigente. Su caso muestra el problema; la queja busca una solución para todos.

Consultar las sentencias · Consultar los reconocimientos como víctima

Qué se pide y hasta dónde puede llegar

¿Qué podría cambiar en la vida de las personas?

Recuperar derechos sin renunciar a la adopción

Que ser reconocido como hijo de tus padres de origen tenga efectos reales: parentesco, apellidos y derechos familiares. Que puedas conservar tu adopción sin perder los derechos compatibles de tu filiación por naturaleza, y decidir qué identidad expresa tu documentación.

Poder poner fin a la adopción

Que, siendo adulto, puedas terminar la relación adoptiva mediante una decisión libre e informada, sin demostrar que fue ilegal ni necesitar el consentimiento de los adoptantes. Con garantías y con sus consecuencias reguladas.

Proteger sin borrar el origen

Que los niños que necesiten protección puedan recibir cuidados y una nueva relación familiar sin perder, como regla general, su filiación por naturaleza, su identidad de origen y los derechos compatibles con esa protección.

El horizonte es cambiar las reglas

Esta queja puede contribuir a impulsar una reforma del Código Civil que reconozca la autonomía de los adultos adoptados, permita a las víctimas decidir sobre la adopción que consolidó su sustracción y cambie cómo se protege a los niños en el futuro.

El Defensor del Pueblo puede investigar y recomendar cambios en los criterios administrativos y en las leyes. No puede aprobar por sí mismo esas reformas: son el horizonte que se reclama, no un resultado garantizado.

Tu apoyo cuenta

¿Por qué adherirme si no me afecta personalmente?

Porque puedes querer que tu país reconozca a las personas adoptadas el derecho a decidir sobre su propia vida. Tu adhesión expresa ante el Defensor del Pueblo que esta cuestión de igualdad y autonomía también te importa y que respaldas las reformas planteadas.

Puede adherirse cualquier persona que comparta esta reclamación: ciudadanos, personas adoptadas, víctimas de robo de bebés, familiares y profesionales. También puedes estar plenamente satisfecho con tu adopción y apoyar que otras personas tengan la libertad de decidir. La guía contempla presentaciones individuales y en grupo.

La guía, la queja y el formulario

¿Cómo puedo adherirme?

Adherirte consiste en presentar una nueva queja vinculada al expediente n.º 26037767, con el texto de adhesión y el documento completo adjunto. No es una recogida de firmas. Tu adhesión respalda esta reclamación: no cambia tu filiación ni solicita la extinción de tu adopción.

Guía de adhesión

El paso a paso está aquí. Incluye el texto para copiar en la página 4 y las opciones para adaptar el primer párrafo en la página 5.

Abrir la guía (PDF)

Formulario del Defensor del Pueblo

Cuando tengas el texto adaptado y el PDF, presenta la nueva queja en el portal oficial. La guía te acompaña durante el proceso.

Ir al formulario oficial

La guía, la lectura del documento y el formulario se abren en otra pestaña.

Después de enviarla

Conserva el justificante y el número que el Defensor del Pueblo asigne a tu nueva queja. Cuando lo recibas, si puedes, comunica el número o envía el justificante a olmo@gomezaldaz.com. Esta comunicación es voluntaria.

Expediente n.º 26037767 · Defensor del Pueblo

Que cada persona adoptada pueda decidir.

Conservar su adopción, recuperar sus derechos de origen o poner fin a la relación adoptiva. Tu adhesión apoya esa autonomía.